El Suzuki e-Survivor Concept tiene las mismas formas de un buggy, aunque con un diseño radicalmente futurista

Finaliza la edición 45° del Salón del Automóvil de Tokio. Lejos de la exposición mediática de Ginebra y exento de las presentaciones fastuosas de Frankfurt, la capital japonesa albergó una feria automotriz ceñida a sus parámetros. Sirvió como escaparate para identificar patrones, reconocer estilos y descubrir la idiosincrasia de una nación sorprendente. El Salón es internacional, pero Tokio lo hizo autóctono. “Made in Japan”.

La exposición fue gobernada por la industria nipona. Honró su esencia: predominancia de las marcas locales, inteligencia artificial, modernidad, innovaciones. El desglose fue mayúsculo. Coincidió en las generalidades la obsesión por la tecnología expresada en electrificación, digitalización y automatización. Entre los lanzamientos, el futurismo y los distinguidos portfolios de marcas europeas, hubo espacio para el despliegue de modelos insólitos, extraños, fieles a una cultura exótica y cautivante.

Toyota Century

El Century es el sedán de lujo y el concepto de exclusividad más definido de la industria japonesa

El Rolls-Royce de Japón. Fabricado de manera artesanal por Toyota, nació en 1967 para conmemorar el centenario del nacimiento de Sakichi Toyoda, el fundador de la actual compañía más valiosa del mundo. 50 años después presentó en el Salón de Tokio la tercera generación de un sedán lujoso de representación de corte clásico. Es un modelo “Japan only” con un mercado extremadamente exclusivo: concebido para autoridades, dignatarios, servicios de protocolo, traslados oficiales. Las únicas unidades que emigraron de la isla asiática sirven en embajadas japonesa.

El modelo está recubierto por siete capas de pintura y su fabricación es artesanal

El Century no lo maneja la persona que lo compra. Son autos con chofer, no están pensados para la conducción. Profesa la cultura tradicional japonesa. Totalmente insonorizado y con características cortinas en las plazas traseras, su interior está cargado de detalles y de materiales acabados. No fue develado su precio, pero sí su motorización: abandona el motor V12 atmosférico de las generaciones anteriores por un sistema Hybrid Synergy Drive construido en torno a un V8.

Toyoda Gosei Flesby II

Los paneles verdes sirven como pantalla para enviar mensajes a otros conductores o peatones

Uno de los prototipos más curiosos de la muestra japonesa no fue construido por una compañía automotriz. Toyoda Gosei es un fabricante de plásticos integrado al Toyota Group que desarrolló un concept orientado a la seguridad vial. Su fisonomía, su carrocería, está recubierta de una suave goma símil caucho pensada para absorber los impactos en caso de colisión contra edificios, autos o peatones. Su material es denominado e-rubber y se compone de un componente renovable.

 

Según la descripción de la marca, el Flesby II es un utilitario compacto con pronósticos de desarrollo hacia 2030, por lo que a unidad presentada en el Salón de Tokio no es funcional ni operativa, únicamente adelanta innovaciones técnicas en concepto de prevención y seguridad. Takashi Ishikawa, gerente de Toyoda Gosei Co., detalló: “Colocamos airbags, que se emplean principalmente dentro del automóvil, en su exterior, como su capot o guardabarros, para proteger toda la carrocería”. Su apariencia es una exagerada forma futurista y está rodeada de curiosas soluciones de seguridad.

Suzuki e-Survivor

El e-Survivor es el concept más arriesgado y aventurero de la compañía japonesa

Un concept que bebe del éxito del Jimny y del Vitara. Su diseño está inspirado en ambos modelos y promete, según definiciones de la marca, de ser el SUV eléctrico del futuro. Fue presentado en la cita nipona bajo una extravagante presentación: se trata de un 4×4 de mecánica sustentable equipado con un motor en cada rueda, de configuración biplaza, sin techo, con puertas transparentes y un sentido estético similar al de un buggy.

El prototipo es apenas un adelanto de tecnología e ingeniería de la compañía japonesa, con vistas a la celebración de su centenario en 2020. Su nombre habla de su esencia: Survivor refiere a la supervivencia, cuando un terreno apocalíptico requiera capacidad off-road.

Daihatsu DN U-Space

La compañía dice que este kei car está pensado específicamente para las madres

La cultura japonesa vive en el Salón de Tokio. Allí manifiesta sus costumbres, sus usos, su esencia. Era inevitable vislumbrar en la feria japonesa retazos del mercado automotor local. A diferencia de otras muestras internacionales, en la capital nipona hay exceso de concepts cars y de kei cars, una categoría “Made in Japan” que representa la mitad de los patentamientos. El Daihatsu DN U-Space es un kei car declarado: no supera los 3,5 de largo y 1,5 metros de ancho con motores inferiores a los 660 cc. Priorizan la utilidad y la eficiencia en una ciudad con pocos espacios por disponer.

El DN U-Space es un prototipo adaptado para las necesidades de las madres modernas. Sus puertas corredizas de gran apertura y asientos plegables facilitan el transporte de niños pequeños, las compras diarias y los paseos de fin de semana. Según la compañía “ofrece la máxima usabilidad para las mamás”. Su forma, sus líneas, su perfil, su estética resulta sorprendente para consumidores ajenos a las proporciones propias de Japón. El concept de Daihatsu es un ejemplo.

JPN Taxi

Toyota espera vender más de mil unidades por mes del JPN Taxi

“Los taxis son uno de los legados que pueden dejar los Juegos Olímpicos de Tokio”. La frase la firma Akio Toyoda, presidente de Toyota. En la vísperas de la cita olímpica, la prestigiosa automotriz presentó la renovación de la tradicional flota de taxis japoneses. El 90% de los taxis son Toyota, principalmente versiones contemporáneas del Crown pero con reminiscencias al tiempo pretérito: berlinas enfundadas en pintorescas decoraciones, siempre delicadas e higienizadas.

Tras 22 años sin actualizaciones de modelos, Toyota presentó el JPN Taxi con un pronóstico de sustituir uno de cada tres unidades de cara a la realización de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2020. Conservan una apariencia contagiada en los taxis británicos, con una carrocería más musculosa, voluminosa preocupada en ofrecer más espacio interior y un acceso mejorado. Serán híbridos y profesarán la tradicional “hospitalidad japonesa”.

Porsche 356 Speedster

El Porsche 356 Speedster, uno de los autos más curiosos de la muestra japonesa

Toda una peculiaridad. Entre visiones y pronósticos de cambios profundos en la industria, entre la bruma de los concepts cars y las promesas de tecnologías rupturistas, una pieza de colección. No estaba expuesto en los stands de las compañías locales. Guardaba un lugar destacado en la exposición de Porsche, también entre deportivos dignos de la posmodernidad. Un inmaculado y notable 356 Speedster contrastó con una atmósfera regida por la innovación y las líneas futuristas. Este deportivo clásico, fabricado entre 1948 y 1965 en Stuttgart, forma parte de la colección permanente del museo Porsche.

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Source: Infobae
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